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La pesca de la sepia en el Delta del Ebro

 

Descripción de la sepia y época de pesca

La sepia (sepia officinalis) pertenece a la familia Sepiidae y tiene como característica más singular su concha calcárea interna, también llamado sepión. Posee un manto, que es el saco muscular que conforma su cuerpo ancho, grueso, globoso, y algo aplastado dorso-ventralmente. Dispone de dos finas aletas laterales, de casi la misma dimensión que el manto. Cuenta con dos tentáculos retráctiles con ventosas que se alojan en dos bolsas, una a cada lado de la cabeza. Asimismo está provista de 8 brazos con cuatro hileras de ventosas. De dorso más o menos marrón y vientre blanco, sus colores son muy variables debido al gran número de cromatóforos (células que contienen gránulos de pigmento que reflejan la luz). Llegan a medir hasta 35 cms. de longitud, brazos y tentáculos aparte.

Sepia pescada en el Delta del Ebro
En el Delta del Ebro se le llaman sepias, pero en otros lugares de la geografía española también es conocida como choco o jibia. Incluso en algunos puntos de Galicia, donde las pescan desde los muelles por la noche, bajo la luz de las farolas, las llaman chopos, que yo al principio de oírlo creía que se trataba de un error fonético. En fin, la llamemos como la llamemos nos aportará sin dudas unas divertidas jornadas de pesca y unas reuniones gastronómicas de calidad. Su carne es muy apreciada, es rica en proteínas y minerales. En el Delta de Ebro se empiezan a pescar en

Sepìas pescadas en el Delta del Ebro
el mes de octubre, donde empiezan a capturarse los ejemplares más pequeños, para que a medida que avanza el otoño y nos metemos en el invierno vayan aumentando su tamaño.

Dónde se ubican las sepias en el Delta del Ebro y cómo localizarlas

Por la experiencia de muchos pescadores del Delta del Ebro, las sepias se suelen encontrar entre los 5 y los 25 metros de profundidad, quizá las sondas más probables y adecuadas en general sean entre los 10 y los 15 metros. Tenemos que tener en cuenta que las sepias buscan aguas más bien claras, por eso los efectos de los temporales, cuando las olas remueven en exceso los fondos arenosos, desplazan a las sepias a sondas más profundas, donde dicho oleaje las afecta menos. Por el contrario, si se acumulan unas cuantas jornadas anteriores de buena mar, es posible que con pocos metros de profundidad las encontremos. Para pescar las sepias en el Delta del Ebro no tendremos que recorrer muchas millas, la zona de más fama es la que se encuentra a la derecha saliendo por el río y

Sepias pescadas en el Delta del Ebro
salvando la barra de arena, es decir, saliendo al mar con rumbo norte, y una vez salvada la barra, cuando la sonda nos marca unos 5 metros, se vira a rumbo sur-este, una vez recorrida media milla estamos en zona de pesca, y a partir de ahí nos tocará probar distintas sondas para dar con ellas. La zona que se encuentra a la izquierda del río, lo que conforma la playa de Riumar, y más al noroeste la playa de la Marquesa, es también muy buena para la sepia, con menos fama, pero me consta que los buenos pescadores de sepia del Delta también la frecuentan. En este caso, deberemos de alejarnos más de la costa, pues al ser de fondo poco profundo, se necesita navegar un poco más para dar con las sondas adecuadas.

Técnicas y señuelos que funcionan para las sepias

Los señuelos artificiales que se usan son los pajaritos o jibioneras, con quilla plomada y sin babero, de entre 1,5 a 3,5 gramos de peso y con doble corona de pinchos. Los colores que más pescan son los rosas, naranjas y violetas. Los días que no entran a estos colores podemos

Pajaritos o jibioneras para pescar sepias en el Delta del Ebro
probar con negros, azules y marrones claros. Se recomienda una caña con puntera muy blanda, pues no es necesario lanzar lejos, de lo que se trata es de que se arquee para marcarnos que una sepia ha tomado nuestro pajarito. La técnica de pesca consiste en arrastrar por el fondo un plomo fijo, del cual sale un terminal de monofilamento con el pajarito. Es una especie de curricán con la embarcación al pairo o al garete, es decir, sin motor ni gobierno, nos valdremos del viento y/o de la corriente para desplazarnos lentamente. Se busca que con el desplazamiento de la embarcación, el plomo dé un pequeño salto en el fondo y mueva a su vez el pajarito para que suba y que baje. Esto atrae a la sepia que se agarra a la muestra. La puesta del señuelo en el agua se hace como lance de

Jibionera o pajarito para la pesca de sepias en el Delta del Ebro
spinning, pero muy suavemente, hacia barlovento (en contra del viento), para evitar que el movimiento de la embarcación nos “atropelle” la línea. Con lograr que el plomo se aleje algo de nuestra embarcación será suficiente. A partir de aquí dejaremos que el plomo toque fondo y cerraremos el pick up del carrete. Si notamos que el salto del plomo en el fondo, producido por el arrastre, es muy grande, deberemos dar más línea, para que el ángulo de entrada de ésta con la superficie del agua sea menor. La línea madre suele ser de multifilamento (trenzado), de 0,14 o 0,16 mm. de diámetro, pero también podremos pescar con monofilamento si así lo deseamos. Anudaremos la línea madre a la anilla de un emerillón triple. De la anilla opuesta a la de la línea madre

Montaje de jibionera para la pesca de la sepia
anudaremos el terminal con el pajarito, al que le pondremos un emerillón con clip para su fácil intercambio. Para el terminal se suele utilizar monofilamento del 0,20 o 0,25 mm. de diámetro, siendo mejor si lo ponemos de fluorcarbono, no olvidemos que las sepias se guían por el sentido de la vista mayormente, de ahí que busquen aguas claras. El terminal que usaremos tendrá una longitud de entre 50 y 80 cm. De la anilla que nos queda libre pondremos un emerillón inglés, de donde colgaremos el plomo fijo, de entre 10 y 60 gramos. Esta decisión dependerá del movimiento de la embarcación, cuanta más velocidad, más

Aparejos para el montaje de una jibionera para la pesca de la sepia
gramos, para evitar saltos demasiado rápidos del plomo. Si quieres que el aparejo tenga el máximo rendimiento, puedes ponerle perlitas fluorescentes para mayor atracción, aunque no son imprescindibles.
Como veis, no es posible pescar sepias desde la costa en el Delta del Ebro, pues es muy difícil alcanzar desde tierra las sondas adecuadas. Merece la pena ir en busca de una empresa de alquiler de embarcaciones; con una embarcación de 5 metros de eslora y motor de 40 C.V. será suficiente para pescarlas con mucha comodidad. En el Delta del Ebro están disponibles por poco más de 80 Euros para medio día, más el

Embarcación para la pesca de sepias en el Delta del Ebro
combustible que se gaste, que en esta modalidad será muy poco. A pesar de que este tipo de embarcación está homologada para navegar 6 personas, para la pesca de la sepia yo recomiendo ir máximo 4 personas, para tener buena movilidad dentro del casco. Lo cierto es que el coste de media jornada de pesca repartido entre los 4 pescadores sale muy económico.

La picada y el cobro de la sepia

Una vez acomodados en modo de pesca, la caña se puede llevar en la mano o reposada en el cañero. Si la llevamos en la mano, podremos realizar unos movimientos extras, tirando del plomo un poco más arriba y acompasándolo suavemente cuando desciende. Incluso de vez en cuando se pueden dar unos tironcitos secos con la muñeca para potenciar el efecto atractor. Si la sepia abraza nuestro pajarito, enseguida nos daremos cuenta por el peso. Si por el contrario llevamos la caña reposada en el cañero, deberemos fijarnos en la caña, cuando a la puntera, en su movimiento de tira y afloja, le toque volver a su posición de reposo y no lo haga, es decir, quede arqueada, es señal de que tenemos prendida la sepia. Para llevar la caña en el cañero es más favorable una jornada con mar rizada que escore ligeramente la embarcación a ambos lados, y que con este vaivén vaya dando tirones al plomo con más frecuencia.

Sepia cobrada con sacadera especial de goma para cefalópodos
Una vez que tenemos la sepia agarrada a nuestro señuelo, la clavada debe de ser muy dulce, más que nada un pequeño tirón acompañando la sepia para lograr que los pinchos de la doble corona penetren en su carne. Y a partir de aquí la recogida debe ser muy suave y regular, sin acelerones ni pausas, no olvidemos que los pinchos no llevan muerte, entran y salen con mucha facilidad. Un detalle muy importante es intentar que la sepia nos venga hacia la barca cuanto más profunda mejor, en cuanto toca aire suelta el señuelo y se escapa. Más vale cobrar línea lentamente que no subir la sepia a la superficie, allí sin duda nos ganará la partida. Pero bueno es saber que la sepia nos dará una segunda oportunidad si se desengancha, pues no se asusta, no huye, si somos capaces de hacer navegar el pajarito lentamente es frecuente que vuelva a picar. Y en cuanto la tengamos a tiro, a usar la sacadera, no debemos intentar subirla a peso, lo más probable es que se escape. En esto no tiene nada que ver con los calamares, que nos permiten muchas más alegrías. Una vez tengamos abordo la sacadera con la sepia, no debemos coger ésta con la mano, sin duda nos obsequiará con un chorro de agua o de tinta. Para desanzuelarla lo mejor es coger el pajarito con firmeza y voltearlo para liberarlo. Hay unas sacaderas especiales para cefalópodos que tienen la malla de goma y que no enredan mucho los pinchos del

Sepias pescadas en el  Delta del Ebro
pajarito. Y por último, no debemos sorprendernos si lo que vemos abrazando nuestro pajarito es un pulpo, no es nada infrecuente que en toda una jornada de pesca en el Delta del Ebro alguno acuda al reclamo.

Artículo de pesca firmado por Mister Black Hook